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Isabel Raya

Insomnio en la menopausia por qué no duermes y qué hacer

Son las tres de la madrugada y estás mirando el techo. Otra vez.

Te acostaste reventada, de esas noches en las que piensas «hoy caigo redonda». Y aquí estás, con la cabeza a mil y sin pegar ojo.

Quiero que te quedes tranquila: esto tiene explicación, y tiene que ver con tu cuerpo, que ha entrado en una etapa nueva. No te has vuelto mala durmiendo de un día para otro, te lo prometo.

En este post te cuento qué está pasando de verdad con el insomnio en la menopausia y, sobre todo, qué puedes hacer para volver a dormir bien. 

¡Vamos allá!

Índice

Por qué en la menopausia duermes peor

Aquí no hay nada estropeado, tranquila. Lo que hay es un cambio hormonal que toca de lleno tu descanso, y esta historia tiene tres protagonistas.

Tus estrógenos, para empezar.

Entre las mil cosas que hacen, ayudan a mantener estable la temperatura de tu cuerpo por la noche. Cuando bajan, ese termostato se desajusta y aparecen los sofocos y los sudores nocturnos, que te sacan del sueño muchas veces sin que ni te enteres. Te despiertas, te vuelves a dormir, y por la mañana solo sabes que has descansado fatal.

La progesterona, que siempre te ha acompañado.

Era un poco tu nana natural, la hormona que te ayudaba a soltar el cuerpo y a entrar en calma. Al bajar, el cerebro se queda más espabilado de lo que debería justo a la hora de apagar.

Y el cortisol, que deja de estar regulado.

El cortisol es la hormona del estrés (la que te pone en marcha por la mañana). En esta etapa tiende a descolocarse, y si sube de noche en lugar de al amanecer, tu cuerpo entiende que toca estar alerta. Como un despertador que suena a la hora equivocada.

Así que no, no te lo estás inventando.

Por qué te levantas cansada aunque duermas las horas de siempre

«Pero si yo me acuesto pronto y duermo mis siete horas…». Ya, y aun así te levantas como si te hubiera pasado un camión por encima.

Tiene su explicación.

El sueño va por fases, y como te imaginarás, las más profundas son esas que te hacen sentir descansada. 

Pero en la menopausia, estas fases se vuelven mucho más frágiles de forma que, aunque pasas en la cama el mismo tiempo de siempre, tu periodo dentro de esas fases de sueño profundo es menor. 

 

Por eso siempre es mejor “menos, pero bueno” antes que “mucho, pero malo”.

¿Cuánto dura el insomnio en la menopausia?

La pregunta del millón y, si me lo permites te voy a ser muy sincera: depende de cada mujer, no hay un reloj igual para todas.

Lo que suelo ver es que aprieta más en la perimenopausia y en los primeros años, que es cuando las hormonas andan dando bandazos, y que se va calmando conforme el cuerpo se asienta en su etapa nueva.

Remedios para el insomnio en la menopausia que sí funcionan

Nada de fórmulas mágicas ni de contar ovejas hasta el amanecer. Cositas sencillas que puedes empezar hoy mismo y que, juntas, hacen mucho.

De hecho, ya hablé de algunos de estos cambios en este artículo de Hola.

Busca la luz por la mañana.

En cuanto te levantes, sal un rato y que te dé el sol, aunque sea con el café en la mano. Esa luz le pone en hora a tu reloj interno, y aunque te parezca que no tiene nada que ver, por la noche lo vas a notar..

Cena pronto y ligerita.

Si cenas tarde y pesado, le pides a tu cuerpo que se ponga a hacer la digestión justo cuando debería estar bajando revoluciones. Adelantar la cena le cambia la noche entera. (Por aquí te dejo ideas de qué cenar para dormir mejor).

Muévete durante el día.

Sin machacarte, que no hace falta. Un buen paseo y algo de fuerza un par de veces por semana, y verás como el cuerpo te pide descanso casi solo.

Crea un ritual de noche.

Una infusión, un ratito de lectura, luz calentita y el móvil lejos. Tu cuerpo aprende por repetición: si cada noche le das las mismas señales, acaba entendiendo que toca apagar.

Qué tomar para el insomnio en la menopausia

Aquí me preguntáis siempre lo mismo: «Isabel, ¿y no hay nada que pueda tomarme?». Y te contesto con cariño y con cabeza.

Hay nutrientes que acompañan el descanso, como el magnesio o el triptófano (que lo tienes en el plátano, los frutos secos o el pavo). 

Ayudan, claro que sí, pero dentro de una rutina que cuide el sueño, no en su lugar. De hecho, se puede dormir mucho mejor sin recurrir a las pastillas: lo conté en este plan de 7 días en Expansión.

Lo que sí te pido de corazón: no te automediques ni empieces a juntar suplementos (por muy naturales que sean) por tu cuenta. 

Cada mujer es un mundo, y lo que a una le viene de maravilla, a otra no le sirve para nada. 

Si estás harta del insomnio siempre te recomiendo que hables con alguien que estudie tu caso en detalle. 

Y si te apetece que sea yo quien te acompañe de cerca y de forma personal, para eso está mi programa 1:1 ALAS, donde trabajamos tu caso concreto.

Un abrazo,

Cuídate mucho ❤️

Sobre la autora

Soy bióloga y nutricionista, especializada en salud hormonal y metabolismo en mujeres a partir de los 40. Trabajo desde la nutrición integrativa: mirar tu cuerpo entero, no solo lo que comes.

He acompañado a cientos de mujeres a recuperar su energía y su relación con la comida, y me han entrevistado en medios como Women’s Health, La Vanguardia o EFE Salud.

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