Hoy quiero dejaros una receta de desayuno a base de avena que me gusta especialmente para días activos o como opción post entrenamiento, porque combina proteína y carbohidratos de calidad que ayudan muy bien a recuperar y mantener una buena energía durante la mañana.
La idea es dejarla preparada la noche antes en la nevera. En muchos sitios veréis recetas similares como overnight oats, pero “avena de noche” me parece bastante más sencillo y práctico.
Además de ser facilísima, me parece una opción muy útil para quienes vais con prisas por la mañana o queréis llevaros el desayuno al trabajo ya preparado.
La receta está optimizada con yogur griego, semillas de chía y frutos secos para aportar proteína y grasas saludables, algo fundamental para mejorar la saciedad y ayudar a mantener una glucosa más estable.
PROPIEDADES DE LA AVENA
Los copos integrales de avena, combinados adecuadamente con proteínas y grasas saludables, pueden ayudarte a construir desayunos mucho más completos y saciantes.
Además, dejarla en remojo toda la noche no solo mejora la textura. También favorece la formación de almidón resistente y reduce parte de los fitatos.
La avena:
- Contiene betaglucanos, un tipo de fibra prebiótica muy interesante para la microbiota.
- Aporta más proteína que otros cereales.
- Es muy saciante.
- Contiene antioxidantes como las avenantramidas.
- Aporta minerales importantes como magnesio, fósforo y zinc.
ALGUNAS PRECAUCIONES
- La avena puede generar subidas importantes de glucosa si se consume sola o en grandes cantidades. Por eso recomiendo acompañarla siempre de proteína de calidad y grasas saludables.
- En contextos de obesidad, diabetes o muy baja actividad física, conviene individualizar.
- Si eres celíaca, asegúrate de comprar avena certificada sin gluten para evitar contaminación cruzada.

AVENA DE NOCHE CON FRUTOS ROJOS
Ingredientes:
- 1/2 taza de copos de avena integral (45-50 g)
- 1/2 taza de yogur griego natural (125 g)
- 1/2 taza de bebida de almendras sin azúcar (120 ml)
- 1/4 taza de frutos rojos (arándanos, frambuesas, moras)
- 1 cucharada de semillas de chía
- 1 cucharadita de miel cruda
- 30 g de almendras naturales
- 1 cucharadita de extracto de vainilla (opcional)
- Canela
- Una pizca de sal
LA NOCHE ANTES
- Mezcla todos los ingredientes excepto los frutos rojos.
- Añade los frutos rojos al final.
- Guarda la mezcla en un recipiente cerrado en la nevera toda la noche.
- Pica o tritura las almendras.
A LA MAÑANA SIGUIENTE
- Saca la avena de la nevera.
- Añade las almendras por encima.
- Si quieres, añade más frutos rojos como topping.
Y listo.
La textura sorprende un poco la primera vez, pero luego suele enganchar bastante.
Además, una vez le coges el truco, puedes hacer muchísimas versiones cambiando frutas, especias, yogur o semillas según la época del año o tus necesidades.